Paço de São Cristóvão / Palácio Vagos — Asociación de Socorros Mutuos de los Empleados de Comercio de Lisboa
Palacio de la Mouraria que pertenece desde 1913 a la Asociación de Socorros Mutuos de los Empleados de Comercio de Lisboa. En el salón noble de la asociación se celebró, en mayo de 1924, el I Congreso Feminista y de Educación, el primero del país.
Hoy: Clínica de São Cristóvão, de la Asociación de Socorros Mutuos de los Empleados de Comercio de Lisboa
El antiguo Paço de São Cristóvão se construyó, al parecer, en la primera mitad del siglo XV. Aquí se celebró, en 1451 o 1452, la boda por poderes de D. Leonor, hija del rey D. Duarte, con Federico III de Alemania. Fue después residencia de los condes de Aveiras, más tarde marqueses de Vagos, y se derrumbó casi por completo con el terremoto de 1755; en 1864, el marqués vendió las ruinas, y el nuevo dueño reconstruyó el palacio manteniendo la fachada principal. Del palacio del siglo XV queda la portada gótica lateral, en la Rua do Regedor, monumento nacional desde 1910. Desde 1913, el palacio pertenece a la Asociación de Socorros Mutuos de los Empleados de Comercio de Lisboa.4
Fue en el salón noble de esa asociación donde, del 4 al 9 de mayo de 1924, el Consejo Nacional de Mujeres Portuguesas celebró, para conmemorar sus diez años, el I Congreso Feminista y de Educación —el primer congreso feminista del país—.12 Las fuentes nombran la asociación y no el edificio, pero la asociación ya era entonces propietaria de este palacio. La comisión organizadora reunía a diez mujeres y dos hombres: Adelaide Cabete, presidenta del Consejo, Aurora de Castro e Gouveia, Angélica Viana Porto, Domingas Lazary Amaral, Albertina Gamboa, Laura Corte Real, Maria O'Neill, Deolinda Lopes Vieira, Vitória Pais Madeira y Elisa Lima, con Arnaldo Brazão y João Teixeira Simões.8 Según la Wikipedia, el congreso lo inauguró el presidente de la República, Manuel Teixeira Gomes.3
En la sesión de apertura, Adelaide Cabete respondió a los «timoratos que preguntan dónde irá a parar el Feminismo»: terminaría «donde acaban todas las ideas de Progreso y toda esperanza generosa».9 Se presentaron veinticinco ponencias, diecisiete de ellas escritas por mujeres.3 Aurora de Castro e Gouveia, la primera notaria del país, reclamó para las mujeres la plena igualdad política y el derecho de voto.5 Angélica Viana Porto habló de la asistencia a las delincuentes; Maria O'Neill, de la asistencia y del trabajo; Deolinda Lopes Vieira, de la educación de los niños con discapacidad; Domingas Lazary Amaral, de la educación de los niños indígenas en las colonias.876 Entre las propuestas aprobadas estaban un mes de descanso antes del parto para las trabajadoras, la educación sexual en las escuelas, salario igual por trabajo igual y la igualdad jurídica entre los cónyuges.3
Hoy funciona en el palacio la Clínica de São Cristóvão, de la misma asociación.11
En el paso de 1968 a 1969, más de cien católicos se quedaron aquí en vigilia contra la guerra colonial. Para esa noche, Sophia de Mello Breyner Andresen escribió la «Cantata da Paz» (Cantata de la paz): «Vemos, oímos y leemos / No podemos ignorar» (Vemos, ouvimos e lemos / Não podemos ignorar).
Junto a la catedral, fue cárcel política de 1928 a 1965 —la de las celdas de aislamiento que los presos llamaban «curros» (corrales) o «gavetas» (cajones)—. Desde 2015 es el Museo del Aljube – Resistencia y Libertad.
En el primer piso de este café del Rossio, el 10 de mayo de 1958, Humberto Delgado respondió «¡Obviamente, lo destituyo!» («Obviamente, demito-o!») cuando le preguntaron qué haría con Salazar si salía elegido.
Oposición
Notas sobre las fuentes3
Si el salón noble donde se celebró el congreso era el de este palacio: las fuentes solo nombran la asociación, propietaria del edificio desde 1913.
El día de apertura: 4 de mayo (FCSH+Lisboa, Wikipedia) o 5 de mayo (seminario de la NOVA FCSH de 2024). El folleto de difusión anunciaba el congreso para marzo.
La presencia del presidente Manuel Teixeira Gomes en la sesión inaugural (solo la Wikipedia).