Casa de la familia Espírito Santo — sede del Centro de Estudios Africanos
En la casa donde vivía la poeta santotomense Alda do Espírito Santo se instaló en 1951 el Centro de Estudios Africanos: Amílcar Cabral, Mário Pinto de Andrade, Francisco José Tenreiro y otros se reunían aquí para «conocer África», lejos de los ojos de la PIDE.
A principios de los años cincuenta, un grupo de estudiantes africanos de la Casa de los Estudiantes del Imperio buscaba un sitio donde hablar de África. Lo encontró en 1951 en esta casa, la de la «tía Andreza», tía de la poeta santotomense Alda do Espírito Santo: «una casa enorme, en la rua Actor Vale, 37, en lo alto de la Alameda», que un profesor santotomense, Januário Espírito Santo, había alquilado para los hijos que venían a estudiar a Portugal. Quien la gobernaba era la tía Andreza. Alda vivía allí y era amiga de Mário Pinto de Andrade; fue a través de él como el Centro de Estudios Africanos se instaló aquí, como sede provisional.1
El Centro lo dirigían Mário Pinto de Andrade, Amílcar Cabral, Francisco José Tenreiro y António Domingues, y funcionaba en paralelo a la Casa de los Estudiantes del Imperio; el objetivo, en palabras del médico santotomense António Tomás Medeiros, era «conocer África».1Agostinho Neto participó en su creación.5 En los encuentros regulares en casa de Alda había charlas de lingüística y de historia, y se formaba una conciencia cultural y política sobre el colonialismo, el «asimilacionismo» y la «defensa del colonizado».2 La investigadora Inocência Mata describe el Centro como «una estructura cerrada precisamente por causa de la PIDE».3
Querían publicar una revista, pero no había dinero. Publicaron un cuaderno de poesía africana de expresión portuguesa, que João Gaspar Simões atacó en el Diário de Notícias —no era literatura, escribió, era propaganda política—, y participaron en un número de la revista Présence Africaine con el artículo «Les étudiants noirs parlent».1
Alda do Espírito Santo volvió a Santo Tomé en enero de 1953 y ese año escribió el poema «Trindade», sobre la masacre de Batepá.2 Después de Batepá, de la masacre de Pidjiguiti, en Guinea, y del 4 de febrero de 1961, en Angola, los «mayores», por miedo a que la PIDE relacionara esos acontecimientos con el Centro, salieron de Portugal: Mário Pinto de Andrade se fue a París, Lúcio Lara y Viriato da Cruz a Alemania; Agostinho Neto pasó la mayor parte de esos años preso; la poeta Noémia de Sousa, cuenta Medeiros, «desaparece». Así fue como terminó el Centro.1
Hoy: Alameda D. Afonso Henriques / Fuente Monumental (Fonte Luminosa)
Punto de encuentro del primer Primero de Mayo en libertad, en 1974. El 19 de julio de 1975 se celebró aquí, junto a la Fonte Luminosa, el mitin del PS que se convirtió en uno de los momentos decisivos del Verano Caliente.
En el Largo da Penha de França estaba, el 25 de abril de 1974, la comandancia general de la Legión Portuguesa, la milicia del régimen creada en 1936, con una red de informadores y una tropa de choque. Cercada por la columna del comandante Jaime Neves, se rindió sin incidentes.
En este centro republicano de la Calçada de Arroios, todavía en tiempos de la monarquía, Maria Veleda creó cursos nocturnos gratuitos para enseñar a las mujeres a leer y escribir; en 1907, el Grupo Portugués de Estudios Feministas daba aquí clases a mujeres analfabetas.
Hoy: Instituto Superior Técnico – Universidad de Lisboa
El campus de Pardal Monteiro fue escenario de asambleas decisivas del movimiento estudiantil: aquí se suspendió el luto de 1962, aquí irrumpió la PIDE en la asociación de estudiantes en 1968, y aquí se decidió, en 1972, ir en masa al funeral de Ribeiro Santos.
EstudiantesRepresiónMujeres
Notas sobre las fuentes3
El año en que el Centro se instaló aquí: 1951 (testimonio de António Tomás Medeiros; Memória Comum habla del «inicio de la década de los cincuenta») o 1954 (artículo de la Wikipedia sobre la Casa de los Estudiantes del Imperio).
Si el edificio que hoy está en el n.º 37 es el mismo de 1951.
El nombre completo de la «tía Andreza», a quien las fuentes solo llaman así.